Hacia una industria europea de semiconductores

Fecha de publicación
Cateogría del artículo Tecnología
Visualizaciones del artículo Leído  1016  veces

Alemania, Francia, España y otros 10 países de la Unión Europea (UE) anunciaron que invertirán en procesadores y tecnologías de semiconductores.

Hacia una industria europea de semiconductores

La Unión Europea ha compartido su intención de reforzar la industria electrónica y expandir sus esfuerzos al ecosistema de semiconductores, con el fin de ampliar su presencia industrial en toda la cadena de suministro y reducir la dependencia de las importaciones. En una declaración conjunta, los Estados firmantes -entre los que se encuentra España- han compartido la importancia que en la actualidad tienen los semiconductores, que están “integrados en casi todo, desde coches y equipamiento médico hasta teléfonos móviles y la monitorización medioambiental”.

Asimismo, destacan que la industria global de los semiconductores “se basa en avances tecnológicos en todas las fases de la cadena de valor”, que incluye desde el diseño y la prueba a la fabricación y el embalaje hasta su integración en los productos finales.

Se trata, además, de una de las industrias con mayor gasto en investigación y desarrollo: entre el 15% y el 20% de los ingresos. Por ello, señalan, es importante la consolidación, que “depende en gran medida del comercio mundial transparente y la igualdad de condiciones”. No obstante, “una nueva realidad geopolítica, industrial y tecnológica” está “redefiniendo el campo de juego”: la industria de los semiconductores se ha vuelto más regional, con vistas a evitar la “excesiva” dependencia de las importaciones.

En este contexto, Europa se presenta como un actor con “notables fortalezas en áreas específicas de la industria de los semiconductores”, con fabricantes con presencia global y con una posición “fuerte” en las redes móviles como el 5G y la emergente 6G. Pese a ello, su cuota en el mercado global ronda el 10%.

Así, con el fin de reducir la dependencia de otras regiones y garantizar la soberanía y la competitividad de la tecnología europea, y su capacidad para afrontar los retos sociales y medioambientales y los que plantean los mercados emergentes, los Estados firmantes se comprometen ha “potenciar la capacidad de Europa en el desarrollo de la siguiente generación de semiconductores”. Esto "requerirá un esfuerzo colectivo para poner en común la inversión y coordinar acciones, tanto de actores públicos como privados".

© Europa Press