Tres estrategias para el digital twin

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A medida que se configuran el digital twin y las soluciones digitales end-to-end, en el mercado se observan interesantes movimientos. Analizamos los movimientos de Siemens, ABB y Rockwell Automation.

Tres estrategias para el digital twin

Las grandes compañías de automatización industrial saben que su próxima gran batalla se librará en el mundo virtual. Se trata de conseguir una solución completa digital, que abarque desde la idea inicial y pase por todas las actividades que se puedan llevar a cabo a lo largo del ciclo de vida de un producto.

El digital twin es la pieza clave para consolidar esa propuesta, una representación virtual del activo físico real. Los usuarios interaccionarán con el digital twin para diseñar, simular, analizar, optimizar, predecir, prevenir, fabricar, mantener, compartir o formarse, entre otras posibilidades. El digital twin puede aplicarse tanto a un producto cómo a una fábrica completa.

Ha llegado el momento en que se pueda ofrecer a un amplio espectro de usuarios esta valiosa propuesta. Para ello, es necesario dar con el formato y reglas de interacción adecuadas. Una de las posibles fórmulas, pasa por ofrecer una plataforma integrada por componentes de alta complejidad, de variada procedencia, que permita una navegación seamless entre estos sofisticados componentes. Pero en cualquier caso, tendrá que ser fácil de usar, frictionless y diseñada con el suficiente nivel de abstracción para conseguirlo.

Esto supone un reto de envergadura, tanto a nivel tecnológico, empresarial o financiero. Conscientes de ello, las compañías líderes en automatización empiezan a tomar posiciones. Intuyen que el digital twin resultará trascendental para su futuro. No sólo va a cambiar la forma en que el usuario interaccionará con sus productos, sino que puede llegar a alterar su propio modelo de negocio, con todo lo que esto pueda representar.

A partir de aquí, pongamos nuestro foco en las empresas de automatización industrial. Para acometer este gran reto digital, la mirada de los líderes en automatización se dirige hacia las compañías líderes en software de diseño y simulación, ya que parecen ser un compañero ideal para afrontar esta aventura, aunque siempre dependerá de cada caso y circunstancias. En cualquier caso, ambos tipos de compañías tienen muchos clientes en común.

En este contexto, durante los últimos meses, hemos asistido a la configuación de ciertas alternativas estratégicas bien definidas y diferenciadas. Una opción atractiva pasa por comprar una de estas compañías de software e integrarlas directamente en el portafolio. De hecho, esta dinámica no resulta ajena a los líderes de automatización, ya que suelen ser adictos a crecer orgánicamente y mediante compras de empresas, año tras año, con tal de aumentar o complementar su oferta. Pero, para poder comprarlas, se enfrentan a un escollo que superar: el precio. Por ejemplo, compañías de la talla de Autodesk, Dassault Systèmes o PTC, llegan a tener una capitalización bursátil entre 9.000 millones de euros y 35.000 millones de euros. Además, tienen activos que no quedarían alineados con el objetivo principal o podrían ser redundantes con los de su comprador. Otro detalle; quizá estas empresas de software no desean vender, ya que se ven como actores principales para capitalizar el digital twin.

Con estos mimbres, pasemos a analizar tres estrategias distintas que se están desplegando, con ejemplos representativos para cada una de ellas: Siemens, ABB y Rockwell Automation.
Una posibilidad es hacerlo todo en casa. Siemens es el conglomerado industrial más grande de estos tres, aunque se ha de matizar que su oferta va mucho más allá de la automatización, incluyendo generadores eólicos, transporte o equipos médicos, por ejemplo. No obstante, con el transcurso del tiempo, ha ido construyendo un nutrido portafolio de soluciones que la acerca a poder ofrecer una solución en solitario end-to-end digital (principalmente, mediante adquisiciones).

Otra opción pasa por consolidar una estrategia de "asociación operativa". Este el caso de la suiza-sueca ABB, otro conglomerado industrial muy diversificado, aunque recientemente ha reforzado sensiblemente su oferta de automatización (mediante la compra de B&R y otros). Su estrategia pasa por asociarse con la francesa Dassault Systèmes, esta última con programas tan populares como Solidworks o Catia, por nombrar algunos componentes de su plataforma 3DExperience.

La tercera alternativa viene a representar una "alianza operativa y financiera", un punto a medio camino entre las dos opciones comentadas. Esa es la opción preferida de la americana Rockwell Automation, una empresa intensamente centrada en el suministro de soluciones de automatización industrial. Aunque también ha ido adquiriendo compañías por el camino, tiene una amplia experiencia en tejer asociaciones estratégicas. Ha elegido como socio a la también norteamericana PTC, con propuestas tan atractivas como Thingworx (IoT) o Vuforia (realidad aumentada), entre otras. Pero esta vez, su apuesta va más allá de un compromiso asociativo. Con tal de fortalecer este partnership estratégico, ha hecho un esfuerzo financiero extra. El pasado mes de junio, se constituyó en socio de referencia de PTC, materializándolo con la compra de algo más de un 8% de sus acciones. Esta acción refuerza sensiblemente la alianza y puede inducir a una mayor aceleración en el proceso de integración de productos. A nivel estratégico, la velocidad también cuenta… y puede ser clave. Basta decir, que en el poco tiempo que llevan, Rockwell Automation ya ha aumentado funcionalidades en realidad aumentada o analítica, por ejemplo.

Habrá que prestar atención a cómo va evolucionando este fenómeno de concentración en el mercado, orientado a conseguir ofrecer esa solución que integre al digital twin. Cada una de estas estrategias es interesante y puede llegar a ser óptima, dependiendo de las características y condicionantes de los actores y el mercado; al final, el usuario será el que determinará la bondad de las propuestas. Por último, también hay que considerar que, a medida que el proceso evolutivo del digital twin avance, probablemente se configurarán varios grupos de alianzas. En este sentido, incluso aparecerán nuevos estándares relativos al digital twin. Ambos aspectos tendrían que favorecer la incorporación de muchas empresas a este atractivo mercado. El futuro está por definir, pero ahora es cuando comienza a decidirse.

Fotografía de portada: Siemens