Se espera un 30% de descenso de las ventas en 2020

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La industria de la automoción fue una de las primeras en recibir el impacto de la crisis de COVID-19. En un inicio por la falta de suministros, y después, por el obligado parón de la actividad no esencial. Hablamos con la directora de comunicación de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones, ANFAC, para conocer las perspectivas del sector para este 2020

Se espera un 30% de descenso de las ventas en 2020

¿En qué situación se encuentra el sector de la automoción en España en la actualidad?

En estos momentos, se ha paralizado casi por completo la actividad en las 17 fábricas ubicadas en España. Somos de los pocos sectores industriales en nuestro país que ha parado su cadena valor. Nos hemos mantenido atentos desde el primer instante y hemos tomado las medidas sanitarias oportunas, lo que ha llevado al parón de la actividad.

Actualmente, tenemos ERTES en todas las plantas, pero es una solución de manera temporal que se aplicará mientras dure la crisis, para ganar tiempo, minimiza costes industriales y económicos para las empresas, de tal manera que luego podamos retomar la actividad cuanto antes. Estamos en contacto trabajando con el gobierno para realizar un plan de choque con medidas que nos permitan recuperar el pulso productivo lo antes posible tras la finalización del estado de alarma.

¿Qué coste económico y operativo tendrá para su sector la puesta en marcha una vez se derogue el RD extraordinario?

No hemos calculado el impacto económico, pero cada semana se dejan de fabricar algo más de 50.000 vehículos. Esto da idea de lo que puede suponer. Hay que tener en cuenta toda la escala de valor desde los proveedores hasta las redes de distribución. Si tenemos en cuenta que el 9% de la población activa está empleada en el sector y éste está paralizado, tenemos una idea de que esta crisis va a costar muchos miles de millones de euros.

La repercusión en el sector dependerá de lo que dure el estado de alarma. Las matriculaciones caerán en marzo en torno al 60% y la producción, en la misma línea. El impacto económico final y en la balanza comercial dependerá de cuándo se pueda retomar la actividad.

El objetivo es poder hacer un reinicio de la actividad productiva tan pronto se levante el estado de alarma y para ello, desde ANFAC estamos trabajando en facilitar la puesta en marcha de estas medidas, que nosotros trasladamos en los primeros momentos de la crisis al Ministerio de Industria, y además, desarrollar otras muy relevantes cuando se levante el estado de alarma.

En relación a las medidas económicas presentadas por el Gobierno central ¿Como las valoran?

Desde el sector, el primer paquete de medidas aprobadas se valoró de manera positiva ya que contribuían a la flexibilidad laboral y permitían cierta liquidez con avales públicos. Sin embargo, la implantación de las medidas no ha sido tan ágil como esperábamos y además, hay cierta descoordinación en su aplicación en función de las autonomías. Además, con el periodo de hibernación en marcha, el parón también ha afectado al transporte de piezas, que contribuiría a que las fábricas se pusieran en marcha con más rapidez en cuanto fuera posible.

Necesitamos preparar ya la salida de la crisis, con medidas urgentes laborales, fiscales, económicas que se adapten, además, mejor a la especial situación de las empresas más grandes e industriales. Vamos a necesitar un plan de medidas específicas, orientadas a la recuperación de la producción, pero también del mercado, que está experimentando una caída mucho más difícil de recuperar a corto plazo.

¿Cómo cree que finalizará el ejercicio económico el sector de la automoción?

En función de la duración del estado de alarma en nuestro país la situación tanto para la producción de vehículos como del mercado puede ser variable. Para el mes de marzo habrá una caída en torno al 50-60% de la fabricación, cerca de 157.000 vehículos menos, y la reactivación de las fábricas puede retrasarse hasta principios de mayo.

En cuanto al mercado, venía arrastrando caídas desde agosto de 2018, especialmente por la debilidad de las ventas en el canal de particulares y estimábamos que en 2020, las entregas iban a descender un 5%. Esta crisis añade incertidumbre y desconfianza entre los consumidores sobre su futura situación económica y laboral, lo que no beneficia a las ventas de vehículos, lo que podría conllevar un descenso de las ventas de alrededor del 30%.

 

 

 

Más información

  • Nombre
    ANFAC, Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones
  • Cargo
    Noemí Navas
  • Empresa
    Directora de Comunicación