Inteligencia Artificial (IA) en la robótica ¿Cuáles son sus ventajas de aplicación?

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Con la aplicación de la IA a los robots colaborativos tendremos asistentes capaces de aprender, que permitirán agilizar los procesos y obtener productos de mayor calidad

Inteligencia Artificial (IA) en la robótica ¿Cuáles son sus ventajas de aplicación?

La Inteligencia Artificial (IA) posee un gran potencial para el sector de la robótica, especialmente a la hora de la gestión de la variabilidad y la imprevisibilidad en el entorno externo, incluso en tiempo real, como indica la Federación Internacional de Robótica (IFR) en su último estudio Inteligencia Artificial en Robótica.

La IA ofrece beneficios adicionales para los fabricantes y proveedores de logística que trabajan con productos que cambian de frecuencia, de los que se fabrican muchas unidades y deben pedidos que varían dependiendo de las circunstancias del mercado y las existencias en los entornos llamados “alta mezcla/bajo volumen (HMLV en sus siglas en ingles). Cuanto mayor sea la variabilidad e imprevisibilidad del entorno, es más probable que los algoritmos de IA proporcionen una solución rentable y rápida.

“Los cobots ya se han convertido en las herramientas imprescindibles en estos entornos de producción, ya que aportan flexibilidad, rapidez, versatilidad, seguridad y, por supuesto, colaboración entre humanos y robots”, apunta Enrico Krog Iversen, CEO de OnRobot. “Con la aplicación de la IA a los robots colaborativos tendremos asistentes capaces de aprender, que permitirán agilizar los procesos y obtener productos de mayor calidad”, explica Enrique Palomeque, Area Sales Manager Spain, Portugal, Greece & MEA de OnRobot.

Calidad que es fundamental en los entornos HMLV, ya que requieren la implantación de rigurosos procesos de calidad al ser lotes más pequeños y los cambios de productos pueden suponer errores o demoras.

Aplicaciones de IA en el campo de la robótica

Actualmente, IFR diferencia dos tipos de aplicaciones de IA en el área de la robótica:

• Las aplicaciones de detección y respuesta en las que el robot identifica y responde a su entorno externo en un circuito cerrado en tiempo real como las aplicaciones pick and place

Optimización del rendimiento donde la IA permite optimizar el diseño de procesos y el robot la calidad, la programación y el mantenimiento. La IA detecta fallos que pueden ser indetectables para el ojo humano en cada etapa del ciclo productivo, por lo que esta inspección de calidad robótica aporta un plus y minimiza el desperdicio al sacar las piezas con defectos de la cadena de montaje con antelación.

“En España la IA está creciendo, sobre todo, en aplicaciones donde el robot toma decisiones y ejecuta una acción en base a la información que recibe principalmente desde sistemas de visión”, subraya Palomeque.

Previsiones a corto y medio plazo

A corto plazo, la IA y la robótica se darán la mano para realizar el mantenimiento de máquinas; reciclaje; la soldadura; inspecciones de calidad; optimización de procesos y la aplicación de precisión de plaguicidas y fertilizantes en la agricultura. No podemos olvidar el cribado médico como toma de temperatura o tensión arterial, que además de escanear, analizarán los resultados de las pruebas.

“La medicina es un campo con gran recorrido para la Inteligencia Artificial, en el que aporta un valor real. Por ejemplo, ya existen sistemas en fisioterapia que ayudan a los pacientes a recuperarse de lesiones y, al mismo tiempo, recopilan datos sobre su evolución, ayudando al profesional sanitario a valorar de la forma más eficiente si el proceso de recuperación está siendo exitoso. O incluso ya se están utilizando robots para la detección de melanomas, donde escanean la piel del paciente y la imagen obtenida la contrasta con una base de datos para identificar posibles casos de cáncer de piel”, añade Palomeque.

En diez años veremos cómo la IA se aplica en tareas de montaje; fabricación de ropa y recolección de cultivos en el campo. De hecho, en España ya se está aplicando en el sector agrícola, que requiere un mayor grado de automatización, pero a la vez se encuentra con la complejidad de no es un entorno industrial. Además de la recolección, “la Inteligencia Artificial nos ayuda a reconocer qué fruta está en un determinado punto de madurez o tamaño óptimo para su recogida y mediante la recopilación de datos, el robot puede aprender y mejorar su toma de decisiones”, comenta Palomeque.
Por último, existirán robots asistentes de servicio profesionales y en el sector de la construcción.

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