¿El futuro del mantenimiento? La gestión del rendimiento de los activos (APM) será clave

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El mantenimiento 4.0 digitaliza procesos que antes eran manuales, y la gestión de activos empresariales (EAM) que ofrece la capacidad de aprovechar el poder de los datos para predecir los fallos de los activos y automatizar su reparación

¿El futuro del mantenimiento? La gestión del rendimiento de los activos (APM) será clave

Para los fabricantes, los procesos industriales han experimentado una gran revolución en las últimas décadas, caracterizada por una automatización cada vez mayor y, más recientemente, por el aprendizaje automático y la IoT. En consecuencia, el mantenimiento ha experimentado grandes cambios en los últimos años, con el mantenimiento 4.0 que digitaliza procesos que antes eran manuales, y la gestión de activos empresariales (EAM) que ofrece la capacidad de aprovechar el poder de los datos para predecir los fallos de los activos y automatizar su reparación. Recientemente, muchas organizaciones han adoptado distintas versiones de EAM en su intento de reducir el tiempo de inactividad y aumentar la vida útil de los equipos, pero ahora que nos embarcamos en una nueva era digital, acelerada por la COVID, y respaldada por iniciativas como la Industria 4.0, muchos expertos del sector se preguntan si la EAM es suficiente.

Aunque los principios de la EAM son absolutamente válidos, el mantenimiento per se es una disciplina asociada a las plantas de producción, diseñada para supervisar y optimizar la gestión de los equipos, reducir el tiempo de inactividad y maximizar la productividad. Pero con la colaboración y la conectividad actual en toda la empresa, un buen rendimiento de los activos debería, y de hecho debe, ser un objetivo empresarial.

En respuesta a este cambio, la gestión del rendimiento de los activos (APM) ha de ser el próximo paso en la optimización del rendimiento orientado a los activos, marcando el fin de la gestión del mantenimiento reactivo de una vez por todas.

Algunas empresas se las han arreglado y han salido adelante con estrategias de gestión de activos que no les sirven, aumentando el coste de la mano de obra y los materiales de mantenimiento y el riesgo de que los activos críticos estén fuera de servicio cuando más se necesitan. El panorama ha cambiado en los últimos años, y la gestión de activos empresariales (EAM) ofrece una mayor visibilidad y sofisticación para todas las operaciones de mantenimiento.

Pero las empresas rara vez están estáticas mucho tiempo. Y con el rápido crecimiento de la Industria 4.0, es esencial que la gestión de activos siga su ritmo. El mantenimiento 4.0 es el conjunto de herramientas y estrategias que ayudan a las empresas a optimizar sus operaciones mediante el uso de la gran cantidad de datos disponibles para mantener los equipos y las líneas de producción en condiciones óptimas de funcionamiento.

Las novedades y su importancia

Las organizaciones que ya han adoptado el sistema EAM están comprobando hasta qué punto se pueden obtener beneficios al mejorar el mantenimiento. Una vez que existe un sistema que puede analizar el estado de los activos correctamente y mantener un sistema de registro electrónico, es difícil resistirse a usarlo.

Pero para muchas empresas, esto es sólo el principio. Con una avalancha de datos de funcionamiento procedentes de múltiples fuentes, hay muchas oportunidades para dar un paso más en el mantenimiento predictivo y preventivo. APM es la herramienta que permite a los fabricantes dar sentido a los datos, desarrollar un conocimiento más profundo de los activos, predecir y prevenir fallos, mejorar la gestión de las averías, mejorar la elaboración de presupuestos y el control de los costes, todo ello sin tener que instalar, y luego tratar de gestionar y mantener múltiples operaciones de software.

APM extrae datos que tradicionalmente se han almacenado en un sistema EAM, así como datos de una amplia gama de soluciones de medición de activos, y luego aplica algoritmos o modelos de Inteligencia Artificial o aprendizaje automático para permitir el apoyo a la toma de decisiones, el análisis predictivo y el análisis hipotético. El resultado es un análisis mejorado y una mayor automatización para aumentar la eficiencia de los activos, gestionar su fiabilidad y sostenibilidad, mejorar la orientación al cliente y optimizar el coste total de propiedad.

Los cinco componentes de APM

• El registro de activos ofrece a los gestores visibilidad de los inventarios y riesgos de los activos, hace un seguimiento de los metadatos de cada dispositivo y supervisa la posición del dispositivo en el sistema más amplio, así como su estado actual.

• El historial de trabajo consolida las órdenes de trabajo, los códigos de cierre, los códigos de solución, etc., en un retrato completo del ciclo de vida de un activo y proporciona una base para predecir futuros fallos.

• Los datos de estado en tiempo real están fácilmente disponibles a través de una compleja red de sensores e instrumentación de la Internet de las Cosas (IoT) y de la Internet Industrial de las Cosas (IIoT). Un sistema APM da sentido a la continua entrada de datos sobre dispositivos, piezas y componentes individuales, activando alertas y órdenes de trabajo cuando se superan los límites de tolerancia preestablecidos.

• Los algoritmos y el análisis de modelos transforman los datos en acción, permitiendo a las organizaciones predecir cómo se comportarán los activos en tiempo real y utilizar la IA o modelos de máquinas para realizar análisis hipotéticos.

• La conectividad entre una solución de APM y otros elementos de un ERP corporativo añade profundidad y textura a los planes de APM a la vez que impulsa acciones más allá del ámbito del mantenimiento y la gestión de activos.

Una estrategia de gestión de activos en toda la empresa basada en la transparencia y la visibilidad en tiempo real puede traducir los beneficios potenciales de la tecnología digital, la Industria 4.0 y la Internet de las Cosas en mejoras muy tangibles para el resultado final, y respaldar la planificación futura. Para aquellos que ya están en su viaje de gestión de activos, esta próxima evolución es crucial para definir a los visionarios y futuros líderes.

José Velázquez, director general de Iberia de Infor




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