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Industria 4.0 y nuevas necesidades de formación profesional


La Fundació BCN Formació Profesional ha elaborado un interesante informe sobre las nuevas necesidades de formación profesional.

Industria 4.0 y nuevas necesidades de formación profesional

L'Obsevatori de l'FP de la Fundació BCN Formació Profesional ha elaborado un interesante informe sobre las nuevas necesidades de formación profesional que generará la progresiva implementación de la llamada Industria 4.0.

 El informe aborda el tema desde una perspectiva muy global de la incidencia que cabe esperar de la Industria 4.0 no solo sobre la industria, sino también sobre la sociedad, señalando que "además de la desaparición de muchas tareas, un problema importante que puede generar la Industria 4.0 es el aumento de la desigualdad a corto plazo, ya que los trabajadores con trabajos que sean más fácilmente automatizables verán reducido su salario medio. Entre ellos no hay solo los que realizan tareas repetitivas, sino profesionales con conocimientos intermedios y salarios medios”.

Industria 4.0: nueve tecnologías aplicadas hoy

La Industria 4.0 no es una nueva tecnología sino un conjunto de tecnologías que se están utilizando actualmente en las empresas manufactureras, pero de forma aislada. Con esta nueva revolución, las cadenas de valor se convertirán en un flujo completamente integrado, automatizado y optimizado que mejorará la eficiencia y cambiará la relación tradicional entre proveedores, productores y clientes, así como entre personas y máquinas, señala el informe.

 Las nueve tecnologías citadas son, según los autores:

  1. Big Data and Analytics: consiste en el análisis de conjuntos de datos que, por su volumen, su naturaleza y la velocidad a que deben ser procesados, rebasan la capacidad de los sistemas informáticos habituales. En el contexto de la Industria 4.0, el análisis de datos masivos (sistemas y equipos de producción, sistemas de gestión de proveedores, etc.) se convertirán en estándares para apoyar la toma de decisiones en tiempo real.
  1. Robots autónomos: los robots se están volviendo cada vez más autónomos, flexibles y cooperativos, de modo que podrán interactuar entre ellos y trabajar de forma segura junto a los humanos mientras aprenden de ellos. En un trabajo del Boston Consulting Group en 2015 se prevé que los precios de los robots y del software caigan un 20% durante la próxima década. También tendrán una gama de posibilidades más grande que los actuales (se prevé un incremento de prestaciones del 5% anual). Esto hará que haya muchas más tareas en las que la sustitución de mano de obra por robots se convierta rentable.
  1. Simulación: las simulaciones en 3D, que actualmente están extendidas en la fase de ingeniería, se
    utilizarán también en algunas operaciones en las plantas de producción y permitirán reproducir el mundo físico en un modelo virtual, el cual puede incluir máquinas, productos y personas y que permite a los operadores hacer pruebas y optimizar la programación de una máquina en el mundo virtual antes de ponerla en práctica.
  1. Integración horizontal y vertical de sistemas: los fabricantes, los proveedores y los clientes estarán estrechamente enlazados por los sistemas informáticos, facilitando cadenas de valor verdaderamente automatizadas. Y lo mismo pasará entre los departamentos de una empresa, como ingeniería, producción y servicios.
  1. Internet de las Cosas Industrial: cada vez más dispositivos estarán enriquecidos con informática
    embedded y conectados por medio de tecnologías estándar. Esto permite a los dispositivos de campo comunicarse e interactuar entre ellos y con los controladores centrales. También descentraliza el análisis y la toma de decisiones y posibilita respuestas en tiempo real.
  1. Ciberseguridad: el aumento de la conectividad que representa la Industria 4.0 incrementa dramáticamente la necesidad de proteger los sistemas industriales críticos y las líneas de producción contra las amenazas informáticas. También hay que mejorar la protección de la propiedad intelectual, de los datos personales y de la privacidad.
  1. La nube: cada vez más, las tareas relacionadas con la producción requerirán más intercambio de datos. Al mismo tiempo, las tecnologías en la nube mejorarán y conseguirán tiempo de reacción de apenas algunos milisegundos. Como resultado, se irán traspasando trabajos informáticos en la nube y facilitarán que más servicios informáticos se dediquen a la producción. Incluso los sistemas que controlan los procesos podrán estar basados en la nube.
  1. Fabricación aditiva: la impresión en tres dimensiones, además de hacer prototipos y componentes individuales como actualmente, se extenderá a producir pequeños lotes de productos personalizados y esto posibilitará reducir las materias primas, los stocks y las distancias de transporte.
  1. Realidad aumentada: un operario equipado con gafas de realidad aumentada puede, por ejemplo, recibir instrucciones de reparación de una máquina en el propio puesto de trabajo. También hay aplicaciones en el campo de la formación. En el futuro, las empresas harán un uso mucho más extendido para facilitar información en tiempo real a los trabajadores para mejorar la toma de decisiones y los procedimientos de trabajo.

Distintas formas de formación y de trabajo

Es evidente que la puesta en práctica de la propuesta Industria 4.0 exige, a la vez, un cambio educativo y acciones para  incentivar la formación continuada, lo que exigirá una colaboración estrecha entre el sector público y las empresas con el objetivo de que la oferta se adapte a la demanda, tal y como ya hacen los  sistemas de formación profesional dual que existe en Alemania, Dinamarca y Austria.
Por otra parte, la Industria 4.0 facilitará también nuevas tendencias en las formas, mucho más flexibles,  de trabajo. El teletrabajo, los espacios de coworking, los equipos virtuales, el freelancing, y las plataformas de talento online son actividades que están pidiendo ya una actualización de la regulación del mercado laboral.

El informe hace referencia también a la economía colaborativa, o sharing economy, que es, según la web especializada Consumocolaborativo.com, una nueva manera de compartir, intercambiar, prestar, alquilar o regalar un bien o servicio a partir de las nuevas tecnologías y las comunidades en red. En realidad, se trata de una redefinición de unas actividades que siempre se han llevado a cabo, pero nunca a una escala global.

Tal como se señala en el informe que nos ocupa, este replanteamiento de unas actividades tradicionales ha sido posible gracias a la digitalización de la sociedad, el ancho de banda, la creación de nuevos canales digitales, las redes sociales y los avances en la geolocalización y el pago vía móvil.

Las empresas

El informe aporta datos sobre el crecimiento o no de empresas en la zona estudiada que pueden considerarse "vinculadas" a la Industria 4.0 o susceptibles de estarlo y, al analizarlas, señala que se observa una  tendencia negativa en el caso de la industria manufacturera y una positiva en el caso de los servicios de tecnología de la información, la logística y los servicios de gestión y de valor,  a la vez que considera que ello "es fruto de la propia dinámica de la Industria 4.0, caracterizada por el avance y desarrollo de las tecnologías disruptivas y la identificación de nuevos nichos de negocio. Este hecho favorece las actividades económicas vinculadas a las nuevas tecnologías, mientras que la industria manufacturera en los últimos años ha vivido de espaldas a esta tecnología. Ahora, con la emergencia de la fabricación inteligente se espera que modifique su tendencia negativa de los últimos años.

Respecto a las tendencias del mercado del trabajo, estas muestran una dinámica similar a la de las empresas: el número de personas trabajadoras tanto asalariadas como autónomas se ha incrementado o disminuido de forma similar a las industrias, como no podía ser de otro modo.

Los puestos de trabajo

En el informe se aportan muchas referencias de libros o trabajos realizados sobre la incidencia concreta de la Industria 4.0 sobre los puestos de trabajo, unas más pesimistas y otras optimistas en la creencia de que si bien se destruirán determinados puestos de trabajo, se crearán otros nuevos.

De entre estas últimas, cabe reseñar el enfoque de Lorenz del Boston Consulting Group, que analizan el impacto en diez tipos de puestos de trabajo en Alemania:

Big-Data-Driven Quality Control: si bien los puestos de trabajo dedicados al control de calidad disminuirán, se crearán nuevos a partir de los especialistas en gestión de datos industriales.

Robot-Assisted Production: los puestos de trabajo implicados en las operaciones de producción se reducirán pero incrementarán los lugares nuevos como el de robot coordinador.

Self-Driving Logistics Vehículos: podría reducir las necesidades de personal en tareas logísticas.

Production Line Simulation: podría incrementar la demanda de ingenieros industriales y expertos en simulación.

Smart Supply Network: reducirá el número de puestos de trabajo en planificación operacional, pero se crearán nuevos a partir de nuevas necesidades, como las de coordinador supply chain. • Predictive Maintenance: podría incrementar los puestos de trabajo en diseño de sistemas, gestión de datos y generar otros nuevos como Digitally assisted field-service.

Los necesarios cambios en la formación profesional (FP)

Ante el nuevo escenario que plantea la Industria 4.0 se hace evidente la necesidad de replantear los programas de la formación profesional. En este sentido, en el informe se señala que la Industria 4.0 está directamente relacionada con cuatro familias profesionales de la formación profesional:  electricidad y electrónica, fabricación mecánica, instalación y mantenimiento e informática y comunicaciones. También se ha considerado relevante incluir los datos de diseño industrial, aunque hay que mencionar que el estudio ha focalizado más el análisis en las familias profesionales de las enseñanzas específicas.

Entre las cuatro familias profesionales de enseñanzas específicas y la de enseñanzas artísticas hay un total de 30 titulaciones de FP, de las cuales 16 corresponden a ciclos formativos de grado superior, 12 a ciclos de grado medio y 2 a ciclos superiores de artes plásticas y diseño, sin embargo los estudios artísticos no se han analizado en este estudio.

¿Qué hacer?

El estudio analiza de forma exhaustiva y con múltiples tablas la situación actual (escuelas, especialidades, alumnos, etc.) de Barcelona y el área metropolitana, detallando la evolución de las preferencias entre alumnos y alumnas y pasando después a reflexionar sobre cuál puede ser el papel que puede jugar la FP en el nuevo contexto marcado por la Industria 4.0. El estudio le da, en este sentido, un papel clave en la Industria 4.0, ya que la fábrica inteligente no solo requerirá de personas tituladas en ingenierías, sino también de profesionales con un perfil más técnico y que conozcan desde la vertiente más práctica las tecnologías emergentes.

Es decir, que la Industria 4.0 presenta un escenario óptimo para que la FP pueda ser revalorizada. En este escenario, la FP se encuentra en un cruce de caminos muy interesante e importante: por un lado, puede evidenciar y visualizar la necesidad de incorporar la FP en la apuesta de la Industria 4.0 desde el inicio, generando también innovación y transformación de una forma integral tanto vertical como horizontal, o bien, por el otro, limitarse a esperar a que la industria estandarice los procesos vinculados al 4.0 una vez se hayan establecido los paradigmas de la futura industria inteligente, y, en definitiva, de la sociedad del futuro, se afirma.

Después del análisis de las características de la oferta y la demanda que, desde el punto de vista del personal, serán necesarios para abordar el nuevo escenario que plantea la Industria 4.0, el informe pasa a señalar una serie de reflexiones y propuestas para la adecuación de la FP al nuevo escenario. 

Revisión de la oferta geográfica de FP

Interesante es el resumen que ofrece el informe de un debate que no es nuevo. Se trata de la ubicación de los centros escolares y la distribución de la oferta formativa en el territorio. Se evidencia la falta de oferta de disciplinas vinculadas a la Industria 4.0 en municipios donde hay un tejido industrial importante, tanto respecto al volumen de empresas como al nivel tecnológico de las mismas. Parece claro, por tanto, la necesidad de una planificación del modelo territorial y la distribución de la oferta de centros y de titulaciones de FP existente. Una buena planificación ligada a la estructura del tejido productivo de ámbitos concretos aparece como necesaria, como lo es también vincular de una forma lo más directa posible los ciclos formativos que haya en los municipios de acuerdo a las dinámicas económicas locales y con la complicidad del propio tejido productivo. De todos modos, se señala en el estudio que la opción desde la administración local, al establecer la posible apertura de nuevos ciclos formativos, tanto de grado medio como superior, debe tener en cuenta también aspectos más sociológicos, es decir, tener en cuenta también que es relevante revisar esta ordenación desde el punto de vista de la relación con la sociedad y la ciudadanía cada vez más conectada y participativa. La ordenación de la FP no debe responder solo a la lógica empresarial y territorial sino también social. La FP puede jugar un rol estratégico en la apuesta de las ciudades inteligentes y es en este sentido que hay que revisar la oferta existente ante los retos que plantea una ciudadanía cada vez más proactiva.

La formación dual, escuela y empresa

Respecto al impulso de la FP dual en Cataluña, tal como se hace en varios países europeos, el estudio señala que presenta nuevos retos a resolver tales como el papel de quién hace de tutor del alumnado, tanto en el centro como en la empresa, así como la formación que estas personas deberían recibir para hacer su trabajo de forma adecuada. Se analiza también la implicación o no del alumnado en la búsqueda activa de empresas de prácticas, así como los contenidos del plan de actividad, la duración de las prácticas, etc. Todo ello son aspectos que hay que poner a debate entre los diferentes actores implicados.

En este sentido, se concluye que habrá que analizar sobre cuál sea el modelo a adoptar o la posibilidad de potenciar la convivencia de diferentes formas de organizar la alternancia, ya sea partiendo de los diferentes modelos europeos que han sido diseñados a partir de su contexto económico y social, pero que pueden inspirar mucho el propio modelo en Cataluña, Los participantes en el estudio apuntan una necesidad de diferenciar la tipología de alternancia según el ciclo, familia profesional, perfil del alumnado y su grado de madurez.

Incorporar las transformaciones tecnológicas en la FP

Sin duda la FP debe adaptarse a las necesidades del tejido productivo, que evoluciona tanto en cuanto evoluciona la tecnología. Una primera conclusión al respecto es que, dado que las estrategias y tecnologías son transversales en los diferentes sectores industriales, así lo deben ser también los programas de formación de cara a la mejora de la empleabilidad del alumnado, pero también, se afirma en el estudio que permitirá un factor clave de empoderamiento de la persona en una sociedad donde las personas producirán en muchos casos aquello que consumirán o necesitarán en su día a día. Y es que la impresión 3D, la simulación, la robótica o el Internet de las Cosas deben poder dar soporte al resto de familias profesionales no industriales.
Para dar respuesta a las necesidades de las empresas e, incluso, de la sociedad, parece necesario impulsar programas multidisciplinares que vinculen los ciclos industriales con el resto de ciclos.

 

Formación y reciclaje de profesorado

Si la formación profesional ha de tener características diferentes e incorporar nuevos conocimientos transversales, también deberá cambiar la formación de los y las formadoras, así como  la regulación de la capacidad para la docencia.
Una posible opción es que las empresas puedan habilitar mecanismos de formación, pero será necesario que la administración flexibilice y acompañe las estancias del profesorado.

Dos son las perspectivas a abordar: la primera desde el sistema de la formación de los futuros trabajadores y trabajadoras y la segunda desde el reciclaje de los y las profesionales en activo, tanto del profesorado como del personal de las empresas que puedan estar implicadas.  

Son varias las propuestas que se señalan en el estudio, como por ejemplo la posibilidad de organizar una formación continua dual para el profesorado, que los centros tengan una posibilidad real y factible de incorporar profesionales en activo, facilitar las estancias en las empresas de una forma remunerada e incrementar la oferta de formación del profesorado en ámbitos ligados al sector. Sería significativo que profesionales en activo se pudieran capacitar para formar en módulos concretos que permitieran aportar la actualidad del sector en el centro, se cometa.

En este aspecto, se reflexiona también sobre el papel de las diversas administraciones que en materia de FP e Industria 4.0 deberían liderar de forma proactiva un marco común de referencia. En este sentido, la Comisión Industria 4.0 de Ingenieros de Cataluña ha elaborado un marco de referencia que podría ser un buen punto de partida para establecer un consenso sobre el modelo de industria inteligente que se quiere para Barcelona y el resto de Cataluña, contemplando la FP como un actor activo y estratégico para el desarrollo de la industria.

Los autores del estudio proponen elaborar un catálogo de buenas prácticas de los centros de FP, tanto respecto a metodologías docentes como sobre modelos de relación con la industria y las empresas, así como un programa de actividades de orientación y para acercar al profesorado y al alumnado a la realidad de los sectores.

Hablando de formación, en el documento se apunta también que sería aconsejable acercar el conocimiento de las tecnologías 4.0 a las escuelas de primaria y secundaria para que los niños y niñas empiecen a interesarse y adquirir competencias tecnológicas.

La industria, debido a la evolución tecnológica, demanda cada vez más perfiles híbridos en sus puestos de trabajo. Esto evidencia la necesidad de ofertar también diferentes fórmulas académicas tanto en los estudios superiores como en los de formación profesional. Dobles titularidades o itinerarios formativos complementarios son posibles opciones.

En el documento se apuntan un buen número de propuestas prácticas, tales como fomentar cursos de especialización del profesorado, elaborar cápsulas formativas sobre las tecnologías y sistemas operativos emergentes en la industria dirigidos al profesorado, la elaboración de videos digitales, realizar visitas, jornadas técnicas, seminarios en centros tecnológicos o empresas 4.0, etc.

El papel de las pymes

El tejido industrial de Barcelona y su área metropolitana (también del resto de Catalunya) está formado por un importante número de pequeñas y medianas empresas que precisarán profesionales preparados para el nuevo contexto que exigirá la Industria 4.0.

En el informe se propone establecer en los centros la figura responsable de prospectiva que establezca un nexo de unión entre estas empresas y el centro y que contribuya a la adaptación de la formación a las necesidades del tejido productivo y que podrán también desarrollar las tareas de captación de alumnado, explicando con detalle cuáles son las salidas profesionales y los oficios, qué pueden precisar las empresas del entorno.

Respecto a otras alianzas estratégicas se señala que habría que impulsar más convenios de colaboración con actores vinculados a la investigación y al desarrollo industrial con el objetivo de que el alumnado de FP pueda implicarse en proyectos de investigación.
En el informe se reúnen también una serie de propuestas prácticas con el fin de dinamizar empresas y centros académicos con el objetivo de que ambos colaboren para conseguir las ventajas que ofrece la Industria 4.0.

A modo de resumen

Nadie pone en duda ya las posibilidades que ofrecen las tecnologías que se incluyen bajo la denominación de Industria 4.0 tanto para la industria como, incluso, para la propia sociedad.

El trabajo realizado por L'Obsevatori de l'FP de la Fundació BCN respecto a la formación profesional a partir de varios estudios de campo y los conocimientos de un buen número de expertos tanto en tecnologías como en enseñanza, tiene la virtud de proponer estrategias y acciones no solo para adaptar los estudios de FP al nuevo contexto, sino también para revalorizar el papel de estos estudios no siempre valorados en su justa medida en nuestro país. Una buena enseñanza profesional es clave para satisfacer las necesidades de la industria porque esta necesita ingenieros, pero también profesionales con un perfil más técnico y especializado en las diversas tecnologías que incluye la Industria 4.0.

No se trata de un estudio teórico, sino que, gracias a los estudios de campo, ofrece multitud de datos tanto del tejido industrial del área objeto de estudio como de la oferta actual de formación profesional, convirtiéndose así en una especie de libro blanco que en colaboración con otros estudios puedan diseñar la estrategia adecuada para que nuestra industria llegue a jugar el papel que le corresponde en la economía nacional e internacional.

 

 

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