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Semiconductores: la reacción europea frente a una posible guerra comercial


Los fabricantes de semiconductores europeos piden más apoyo a la UE para desarrollar tecnologías como la inteligencia artificial y hacer frente a una posible guerra comercial que amenaza a las cadenas de suministro mundiales.

Semiconductores: la reacción europea frente a una posible guerra comercial

Once empresas y organizaciones de investigación han firmado un informe titulado "Reiniciar las cadenas de valor de la electrónica en Europa" en el que se solicita que los fondos asignados a la iniciativa Ecsel se dupliquen en el próximo presupuesto de la Unión Europea, el que se hará efectivo a partir de 2021. El informe también recomienda que se complete el programa IPCEI (Proyectos importantes de interés común europeo).

Según informa Reuters, los fabricantes de semiconductores europeos quieren un apoyo más decidido por parte de la Unión Europea para impulsar el repunte de la industria, desarrollar tecnologías como la inteligencia artificial, y hacer frente a una posible guerra comercial que amenaza a las cadenas de suministro mundiales. En el informe han participado STMicroelectronics, X-Fab, Bosch, GlobalFoundries, United Monolithic Semiconductors, Infineon, ASML Fraunhofer, CEA-Leti e Imec, entre otras organizaciones

En las 20 páginas de informe, el sector solicita a Mariya Gabriel, comisaria europea de Economía Digital, que los fondos asignados al programa de I+D lanzado en 2014 se dupliquen para alcanzar los 10 mil millones de euros en el próximo presupuesto de siete años. El informe también llama a extender un programa de apoyo estatal a proyectos de inversión de importancia estratégica más allá de 2020. Es sabido que cuando las discusiones sobre los fondos del futuro presupuesto de la UE se encuentran en una etapa avanzada, generalmente el 'cabildeo' se intensifica, sin embargo el programa "Made in China 2025" de China y el programa de subvenciones "America First" del presidente Donald Trump suscitan preocupación y refuerzan la urgencia de un debate sobre el tema.

Las empresas de semiconductores europeas son mucho más pequeñas en comparación con gigantes mundiales como la surcoreana Samsung Electronics o Intel, cuyas cuotas de mercado son del 14,2% y 14%, respectivamente, según las propias firmas. De todos modos, son varios los analistas que señalan que después de años de declive, la industria electrónica europea, valorada en alrededor de 240 mil millones de euros, está empezando a recuperar el color. Respecto a la recomendación que se complete el programa IPCEI (siglas en inglés de 'Proyectos Importantes de Interés Común Europeo'), algunas fuentes en el sector creen que dicho programa es una herramienta compleja, frenada por la burocracia y que aún necesita reformas para dar sus frutos. Otras recomendaciones del informe incluyen el fortalecimiento de la independencia de Europa en semiconductores, la creación de un grupo de estudio de habilidades y la federación de esfuerzos de investigación.

A pesar de la desaparición del gigante del teléfono móvil Nokia como marca insignia de consumo, la industria europea de hardware ha logrado defender su posición en áreas como el Internet of Things y los vehículos eléctricos. El crecimiento en el uso de la inteligencia artificial para guiar los procesos de fabricación o automóviles autónomos es una prioridad clave identificada por el informe. "Los desafíos son demasiado grandes, los riesgos o fallos son demasiado altos y los costes son prohibitivos para cualquier entidad pública o privada" se señala en el informe.

Asimismo, el aumento de las fricciones comerciales y la concentración en la industria global de semiconductores con fusiones y adquisiciones a gran escala también demuestran que Europa necesita aumentar su autonomía. "Los semiconductores como mercancías pueden fácilmente ser parte de una guerra comercial", señala uno de los coautores del informe. "Ya sea en automoción, aeroespacial, productos farmacéuticos o ciencias de la vida, deben estar disponibles y asequibles. Las entidades a lo largo de la cadena de suministro necesitan trabajar más cerca de lo que están actualmente ", agrega.