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Lo que va de Barcelona 92 a Seúl 2018


En las Olimpiadas del 92, se planteó la peregrina idea de que fueran robots los que pusieran las medallas en el cuello de los atletas ganadores, pero sin experiencia en colaboración "hombre-máquina" se descartó.

Lo que va de Barcelona 92 a Seúl 2018

Desde el pasado mes de julio en el aeropuerto internacional Incheon de Seúl el viajero se encontrará con cinco robots dispuestos a ofrecer servicios varios mientras otros cinco cubren las tareas de limpieza. Según  Dong-Hoon Yi, investigador senior en la división Electronics Smart Solutions Business de LG, están todavía en una etapa de pruebas con la mirada puesta en los Juegos Olímpicos de Seúl que se celebrarán el próximo año 2018.

Según un reportaje aparecido en L'Usine Digital, los robots pueden cumplir muchas funciones, desde leer las tarjetas de embarque hasta acompañar a los viajeros a las puertas correspondientes a la vez que pueden dar respuesta a posibles preguntas sobre el aeropuerto y sus instalaciones. Hablan inglés, coreano, chino y japonés.  En el caso del cleaning robot se trata de un aspirador industrial inteligente capaz de limpiar todo tipo de suelos con total autonomía.

La lectura de dicho reportaje me ha hecho recordar cuando un año antes de los Juegos Olímpicos de Barcelona formé parte de un peculiar grupo de gente diversa entre los que se encontraban investigadores del departamento de robótica de la UPC, para estudiar la posibilidad de incluir robots en algunas tareas posibles durante los juegos. El objetivo no era otro que el deseo de mostrar a los futuros visitantes que se encontraban en una sociedad técnicamente avanzada.  En un primer encuentro se realizó un ‘brain storming’ respecto a posibles aplicaciones y no faltó la imaginación. Desde saludar en el aeropuerto a los recién llegados hasta la peregrina idea de que fueran robots los que pusieran las medallas en el cuello de los atletas ganadores hubo ideas para todo, incluso una especie de robots paseantes que regalaran flores en las Ramblas. Que yo sepa, y diría que afortunadamente, ninguno de estos proyectos se llevó a cabo. No existía prácticamente experiencia sobre la convivencia entre robots y personas y creo que el peligro de un accidente fue lo que hizo desistir incluso a los más entusiastas.

Han pasado más de 25 años y ahora sí que empresas como la coreana LG pueden plantearse soluciones como las que entonces imaginamos y sin los riesgos que entonces temíamos. En realidad, en este periodo de pruebas el principal objetivo no es probar la tecnología sino analizar la respuesta de los usuarios del aeropuerto. Una primera evaluación: "los robots han generado interés y asombro entre el público, especialmente cuando se mueven y detectan el entorno por sí solos. Lo que hemos observado es que los viajeros prefieren más la interfaz con la pantalla táctil en lugar de con el reconocimiento de voz ", dice Dong-Hoon Yi, y respecto al perfil del usuario señala que "son sobre todo los viajeros coreanos los que los usan, especialmente aquellos que viajan con su familia. Pero cuando los viajeros internacionales ven que los robots pueden comunicarse en varios idiomas, se sienten más dispuestos para interactuar con ellos”, dice el investigador. Finalmente, respecto a las preguntas planteadas a los robots se refieren principalmente a indicaciones e información sobre el aeropuerto.

En todo caso, según el citado reportaje, la estrategia sobre robots de LG no se limita a los dos citados. "Tenemos un cierto número de robots actualmente implementados experimentalmente en Corea del Sur o que pronto lo estarán”, afirma Dong-Hoon Yi, que señala que se está “trabajando en robots que estudian los modelos de estilo de vida de los usuarios para una mejor adaptación y eficiencia".

Queda claro: los robots están saliendo de las plantas industriales para adentrarse en nuevas tareas de servicios en las que, en general, es necesaria la interacción persona-robot. Y aquí jugará sin duda un papel importante la llamada inteligencia artificial, que implica un nivel de aprendizaje basado en la información recopilada y analizada, de forma que quien interaccione con estos robots los percibirá que aprenden y, por tanto, que se vuelven más inteligentes.

Y puesto que me refería a la coreana LG, hace solo unos meses que dividió su "Intelligence Lab" en dos laboratorios distintos, uno para trabajar sobre robots y otro sobre inteligencia artificial. Este último se centra en el desarrollo de tecnologías basadas en datos y plataformas de software, que incluyen sensores de voz e imagen. Sus desarrollos alimentarán a otros productos de la empresa, entre ellos los robots pero también teléfonos, televisores o diversos electrodomésticos.

Lo dicho, hace 25 años quizás no tuviéramos toda la tecnología necesaria, pero no sólo ya éramos capaces de imaginar sino que también sabíamos que dicha tecnología estaría disponible más pronto que tarde.