infoPLC ++ / Mercado / Tribuna / Silicon Valley frente al presidente Trump

Silicon Valley frente al presidente Trump


El debate sobre las consecuencias éticas de determinadas tecnologías no es nuevo; sin embargo, el mundo digital y el desarrollo de la llamada inteligencia artificial lo ha agudizado.

Silicon Valley frente al presidente Trump

Filósofos y sociólogos de muy diversas ideologías reflexionan y escriben sobre ello. No obstante, son pocos los implicados en el desarrollo de dichas tecnologías que se definan explícitamente al respecto y menos colectivamente.

Pues bien, parece que las cosas cambian. Acabo de leer el preámbulo de un borrador de declaración de principios que varios implicados en el mundo de Silicon Valley proponen a todas las empresas dedicadas a estas nuevas tecnologías. "Las empresas de tecnología se han convertido en poderosas fuerzas en los EE.UU. y el resto del mundo. Tenemos la oportunidad y la responsabilidad de usar ese poder para proteger a nuestros usuarios, nuestros empleados y nuestros valores", reza dicho preámbulo, pasando luego a proponer unos pocos puntos de compromiso para que sean discutidos y ampliados por representantes y trabajadores de las empresas del famoso valle californiano. 

Uno de los promotores del documento es Sam Altman, fundador de Y Combinator, una de las más importantes compañías promotoras e inversoras ("incubadoras") de start-ups que hay en el mundo. Altman señalaba el pasado 14 de abril en el Commonwealth Club de San Francisco que cientos de expertos en tecnología en el Valle han compartido el documento con el fin de determinar una lista de valores fundamentales comunes. "En los últimos meses, he hablado sobre los valores que promocionamos con muchos empleados de empresas tecnológicas a los cuales les gustaría ver que sus compañías se unen al documento", afirmaba hace unos meses para animar el debate sobre el mismo, que ha estado abierto a comentarios por correo hasta el pasado 16 de mayo.

En todo caso, esta primera versión se refiere, en primer lugar, a la protección de datos y, en segundo lugar, a la política de inmigración, temas en los que existe un claro consenso según Altman, seguidas por la equidad en el empleo y la protección del medio ambiente. No es difícil descubrir que el texto es una declaración de guerra de Silicon Valley frente a determinadas políticas del gobierno del señor Trump. Cabe señalar que el tema de la protección de datos entre empresas tecnológicas y el poder no es nueva, ¿recuerdan la larga batalla legal de hace un par de años entre Apple y el FBI?

Veamos los puntos que se proponen en el documento. Son breves y claros:

- "No vamos a proporcionar a los gobiernos datos sobre las personas más que bajo un debido proceso judicial”.

- "Cuando sea legal, vamos a publicar los datos requeridos, pero informaremos a los usuarios”.

- "Vamos a utilizar los recursos legales si es necesario para luchar contra las órdenes inconstitucionales o ilegales”.

- "No vamos a tolerar Back Doors (mantener una puerta abierta de comunicación) en el cifrado de los datos privados”.

- "Vamos a proporcionar asistencia legal a nuestros empleados inmigrantes y pagaremos los gastos generados por las actuaciones en la frontera o a través del sistema de inmigración en general”.

- "Vamos a apoyar los esfuerzos para preservar la política DACA (Deferred Action for Childhood Arrivals), un programa de Obama de protección a los niños llegados ilegalmente a EEUU.

Altman dijo en la presentación de la declaración: "nuestro objetivo es desarrollar con éxito un texto representativo para que todos los empleados de la tecnología puedan decir "yo no quiero trabajar en ninguna empresa que no se adhiera a estos valores". En definitiva, puede afirmarse que Silicon Valley está entrando con decisión dentro de la esfera política americana.