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Hispack presenta su plan estratégico 2021-2024


El salón trienal del packaging no pone límites a su crecimiento y para su edición 2021 tiene previsto superar el millar de empresas y los 50.000 m2. La internacionalización será uno de los objetivos prioritarios

Hispack presenta su plan estratégico 2021-2024

En una jornada en Mercabarna, el mercado central de Barcelona –una verdadera ciudad alimentaria que por volumen de negocio representa la segunda empresa más grande de la comunidad después de Seat–, ha sido el marco en el que Jordi Bernabeu, presidente de ack desde enero de este mismo año, y Xavier Pascual, director de Hispack, presentaron junto a su equipo la hoja de ruta estratégica del salón del envase y del embalaje que se celebra cada tres años en la ciudad condal. En sus próximas dos ediciones, 2021 y 2024, Hispack se centrará en aumentar la representatividad de empresas y oferta expositiva, en su internacionalización y en contribuir a acelerar la innovación en torno al packaging, el proceso y la logística.

El plan estratégico parte de la constatación que el salón del packaging que se celebra en Barcelona es líder indiscutible en su género a nivel español, pero también Europeo, consiguiendo articular un rico ecosistema de de compañías –con su core business en materiales, tecnología y maquinaria, además de I+D– que entre edición y edición continuan cultivando sinergias entre ellas para ofrecer innovaciones constantes a los diferentes sectores transversales que sin packaging no podrían desarrollar su actividad: food & beverage, retail, cosmética, farmacia... Un verdadero entorno de innovación abierta, tal y como detalló después el experto Carles Ferreiro. En este sentido, el usuario del salón en su amplia naturaleza, esta en el centro de la nueva estrategia: "Hemos trabajado duro para alinear soluciones, oferta y expectativa para dar respuesta a nuestros clientes: empresas (industrias), usuarios finales (marcas), actores de innovación (universidades, centros tecnológicos...) y tambien los equipos internos del salón", explicó Xavier Pascual.

Así, el plan estratégico se compone de tres ejes fundamentales: la consolidación de la feria, "que se traduce en asegurar un crecimiento orgánico sostenible desde su posición de liderazgo de mercado"; la genereración del ecosistema del packaging, "configurar un hub intersectorial que dinamice y aporte conocimiento de forma permanente a los diferentes agentes de la oferta y la demanda del packaging", y la internacionalidad, "colocar la innovación española en packaging en el mapa global". Para Jordi Bernabeu, la propuesta de plan estratégico "suprondrá un importante salto cualitativo en cuanto a negocio, exportaciones, conocimiento sobre tendencias y relaciones profesionales que beneficiará a todo el ecosistema de envase y embalaje del país".

Carles Ferreiro, experto en innovación fundador de Dotopen; Joan Oliva, managing market de Marketaad; Josep Tejedo, director general de Mercabarna; Jordi Bernabeu, presidente del comité organizador de Hispack; Xavier Pascual, director de Hispack, y Toni Pinós, director de marketing del salón.

Para ampliar su oferta expositiva y superar el millar de expositores, Hispack apuesta por incidir en segmentos con elevado potencial como la maquinaria de etiquetaje, codificación y marcaje; la automatización y la digitalización; la logística, la manutención y almacenaje; la maquinaria de proceso; la PLV y el packaging Premium. Asimismo se estructurará la oferta en función de los diferentes segmentos de demanda (food y non food) "y se busca un salto cualitativo atrayendo más empresas líderes de sectores  com maquinaria de envase, emblaaje y final de línea, cartón ondulado, consumibles de embalaje, materias primas, logística, PLV, cierres y tapones así como etiquetas". La sostenibilidad, por supuesto, trambién tendrá un papel destacado. En lo que se refiere a asistentes, el foco estará en atraer a perfiles directivos y decisores de compra. Pascual es consciente que no se llegarán a los 56.000 m2 que el salón tuvo en 2006 previo a la crisis, pero no tiene nada que ver con una situación económica adversa, sino que Hispack ha encontrado el equilibrio exacto entre tamaño del salón y los clientes convocados: "Establecemos un objetivo de crecimiento del 12% de visitantes en cada edición hasta 2024, queremos aumentar en un 25% la presencia de brand owners y asegurar la presencia de 2 de cada 3 líderes de cada segmento vertical", comentó Xavier Pascual.

En lo que se refiere a la genereración del ecosistema del packaging, durante los próximos seis años Hispack articulará y organizaráun programa de actividades multisectoriales permanente y deslocalizado de la mano de agentes clave. Los contenidos propuestos darñan respuesta a los retos vinculados al packaging y su aplicación en sementos tanto de la industria de la alimentación y bebidas como otros de gran consumo e industriales. La idea es generar contenidos con los verticales de demanda, muy específicos para cada sector, manteniendo la propuesta de los cuatro challenges planteados en 2018 (automatización, sostenibilidad, packaging logístics y experiencia de usuario), detalló Pascual.

Para abarcar un mercado global, el salón es consicente que la internacionalidad sera clave para llevar a buen puerto su estrategia. La dirección de Hispack se ha marcado como objetivo crecer el 18% en participación de expositores extranjeros lo que incidirá en un aumento significativo en la visita de clientes de otros países. En su plan de acción Hispack establecerá alianzas con países invitados al salón, potenciará su programa de compradores invitados para atraer profesionales de regiones de interés para las exportaciones españolas, y además, intentará atraer contenidos y proyectos de I+D en torno al packaging "que estén dibujando la transformación del sector".

En su pasada edición celebrada en 2018, Hispack registró un crecimiento del 20% reuniendo 823 expositores, un 25% internacionales, y 1.400 marcas representadas en un espacio de 40.000 m2 netos de exposición. El salón atrajo 40.000 visitantes, un 10% de ellos de mercados exteriores. Por su dimensión, Hispack es el segundo mayor salón en la cartera de eventos propios de Fira de Barcelona tras Alimentaria.

Innovación para el sector del envase y del embalaje

La jornada contó con la presencia de Carles Ferreiro, fundador de Dotopen y experto en innovación abierta, quien más allá de la tecnología, constató que la innovación no es un hecho tecnológico en sí, sino que su principal motor es el usuario "desde que se invento la lata de comida con la guerra de los siete años de Napoléon en el 1800, las necesidades del usuario han cambiado. Por ello la lata ha evolucionado hasta lo que conocemos hoy, no porque las empresas necesitaran una evolución, sino porque sus usuarios así se lo exigían".

Carles Ferreiro hablando sobre innovación abierta

Hoy, 2019, las tendencias en packaging identificadas por Ferreiro son el connected packaging, envases capaces de aportar servicios añadidos a los usuarios (mayor información, participar en comunidad, elementos de ocio, etc.), pero tambien a las empresas, dándoles detalles acerca de los hábitos de consumo de sus clientes. Otra de las innovaciones en marcha se situa en relación a la economía circular, la capacidad de los fabricantes de packaging para asegurar la sostenibilidad del ciclo en post del menor impacto medioambiental posible, tanto a nivel de desechos como consumo energético en su fabricación. "Amazon ha abierto un fondo de inversión de 10 millones de dólares para llamar a start-up a presentar soluciones innovadoras para el reciclaje de los embalajes de envio, y Procter & Gamble ha adaptado su packaging a iniciativas como Loop, productos de limpieza e higiene que se distribuyen en envases retornables", explica Ferreiro.

En tercer lugar, las empresas del sector trabajan en optimizar a través del diseño la propuesta del packaging, tanto para incidir en la eficiencia del proceso logístico, en la experiencia de uso y, por supuesto, en reducir el impacto medioambiental. La última de las tendencias se sitúa en el plastic free, una meta dificil de alcanzar pero en el punto de mira de innumerables compañías por una clara demanda de los suarios: no queremos consumir tanto plástico.

En el caso de todas estas tendencias, la innovaciones ya en marcha tiene un punto en común: la colaboración y los acuerdos entre empresas. Primero se conoció como la Open Innovation, un concepto acuñado en los  80 por Henry Chesbrough que habla de la innovación no solo dentro de las paredes de la empresa, sino que tiene que ser permeable a otras organizaciones e instituciones que pueden contribuir de manera decisiva a tu proceso de I+D. Acuerdos de conocimientos y técnica. En los 90-2000 el concepto evolucionó hacia el conocido "ecosistema de innovación", una suerte de acuerdos corporativos, que dejaron lejos el foco de conocimiento, y que pusieron en contacto a grandes empresas con start-ups que tenían muy buenas intenciones pero que tenían visiones paradojalmente distanciadas a nivel cultural o de procesos en relación a cómo se debía impulsar la innovación. Se diluyó su idea inicial y se llevó al nivel de negocio. La innovación, nuevamente, quedaba en segundo plano.

Así, entre los desafíos más frecuentes en estas relaciones comenzó a estar la tentación de la compra –absorver a la start-up y con ello anular todos sus patrones de innovación–, el riesgo de los resultados inciertos, no cumplimiento de los timings, tiempo perdido... ¿Y como trabajarlo? ¿Cómo volver a la idea inicial del open innovation? Según Ferreiro, la clave está en buscar un modelo de innovación abierta capaz de conectar con el ecosistema, generar un nuevo estadio de visibilidad y relación con organizaciones innovadoras a través del uso de challenges, retos de innovación: llamadas que hacen las empresas a otras empresas para que les propongan soluciones a retos reales que tienen en relación a sus productos, procesos o relación con el mercado. Un ejemplo de ello es Henri de Nestlé, una plataforma desde donde se lanzan unos desafíos desde las diferentes matrices para resolver cuestiones claves para las diferentes marcas del grupo.

Este tipo de retos se han de configurar como acciones comunicativas, lanzando desafíos a una comunidad que no conocemos "¿quién será la start-up que uede ayudarme?". El objetivo es llegar a segmentos nuevos, fuera del ecosistema habitual de la compañía (clientes, proveedores...). Asimismo, se deben diseñar incentivos potentes, premios que no siempre son dinero, sino que deben ser estimulantes para el tipo de innovadores que la compañía está interesada en fichar, y conformar un equipo de consejeros que ayuden a diseñar el reto y escoger las mejores iniciativas. Por último, tras la fase de comunicación y lanzamiento, se ha de articular un camino de colaboración con las iniciativas seleccionadas para el reto, concretar la innovación colaborativa, en una hoja de ruta clara y concreta para convertir en realidad y en beneficios de negocio la recién nacida colaboración.