infoPLC ++ / Blogs / Dick Morley, no inventor pero sí padre del PLC

Dick Morley, no inventor pero sí padre del PLC


Lo importante es la imaginación y desear trabajar lo menos posible, decía Dick Morley. Increíble afirmación para quien cambió el rumbo de la industria gracias a su innovación.

Dick Morley, no inventor pero sí padre del PLC

El pasado mes de octubre nos dejó lDick Morley. La primera vez que oí hablar de Morley fue a mediados de la década de los 70 en una presentación, creo que en Francia, de la empresa Modicon y su producto estrella: los Controladores Lógicos Programables. Los primeros PLC los vi en la Feria de Hannover, presentados bajo el nombre de "Control Industrial Modular" si no recuerdo mal.

Aquella alternativa a las complejas soluciones basadas en relés, anunciaba lo que vendría a cambiar la historia de la automatización industrial. Pero, ¿quién era Dick Morley

En 1964, el joven Dick, acabados sus estudios, trabajaba en una oficina técnica. Era un buen profesional, creativo e inquieto. Según uno de sus biógrafos, fue la afición al esquí y el deseo de practicarlo en días laborables, cosa no permitida en la empresa en la que trabajaba, lo que le llevó a dejarla y a crear con un amigo la Bedford Associates, una consultora, localizada en Bedford y que trabajaba en la introducción de nuevas tecnologías en los constructores locales de máquina-herramienta. El trabajo era interesante pero resultaban el diseño de soluciones muy parecidas unas de otras. El joven Morley pronto empezó a aburrirse.

En una ocasión le preguntaron cual fue el momento en que decidió buscar alternativas a las soluciones convencionales y el joven ingeniero respondió que fue el 1 de enero de 1968 cuando, aún bajo los efectos de la resaca de la noche anterior, tuvo la visión clara de como debería ser el controlador de sus deseos: sin interrupciones para el procesamiento, con un mapeo directo en la memoria, sin necesidad de manejo de software en las tareas repetitivas y de diseño resistente.

Morley expuso su idea a sus compañeros de Bedford Associates, que trabajaron en el diseño de la unidad que sería modular y resistente. Lo llamaron el 084, ya que era el proyecto número 84 de Bedford and Associates. El diseño mecánico y térmico del 084 se diferenciaba notablemente de cualquier otra solución que se ofreciera en el mercado. Además, podía soportar entornos duro de modo que no tenía que estar protegido por un armario estanco.

Después de encontrar algunos patrocinadores financieros, el equipo decidió formar una nueva compañía a la que denominaron Modicon ( MOdular DIgital CONtroller). Había nacido así una empresa dedicada a un nuevo producto, el que hoy se conoce universalmente como PLC. Fue concebido en una mañana de resaca por el que ha dado en ser considerado padre del PLC y fue desarrollado por todo un equipo.

Conocí a Dick Morley hace unos diez años en unas jornadas técnicas y cuando exclamé "Oh! el inventor del PLC" me corrigió rápidamente, "quizás sea el padre pero en absoluto el inventor. Era necesario y por ello se inventó, otras personas habían detectado la misma necesidad. Lo inventamos entre todos".

El caso es que realmente era una solución que venía a dar respuesta a una necesidad apremiante y por tanto Modicon siguió creciendo, y la vieja guardia comenzó a pasar a otros proyectos. En 1977, Modicon se vendió a Gould Electronics, y más tarde a Schneider Electric, que todavía posee la marca hoy y de cuya mano se dio a conocer en España.

Probablemente, ninguno de los creadores del PLC pudo pensar que tantos años después lo encontraríamos en la mayoría de las máquinas y sistemas de fabricación en el mundo. "Estábamos absolutamente seguros de que podríamos diseñar sistemas de control mucho mejores de los que existían", comenta Dick Morley, pero es casi seguro que no eran conscientes de que estaban poniendo la semilla de una industria de más de dos mil millones de dólares.

Inquieto e imaginativo, Dick Morley ha sido hasta el momento de su muerte y junto a un grupo de ingenieros amigos uno de estos llamados "angeles" que invierten en nuevos proyectos, estando en el origen de un importante número de startups.

Al conocer su muerte no he podido dejar de recordar su vitalidad y también su sentido del humor. durante una inolvidable cena con su esposa y los organizadores de las jornadas a las que asistió. Hablaba de tecnología con un cierto despego, "lo importante es la imaginación y desear trabajar lo menos posible", me dijo cuando nos despedimos.