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Empoderar a las personas: el factor humano en la planta industrial del futuro


¿Qué pasa con los operarios en la industria digital? Una buena estrategia de control no sólo debe incluir la mano de obra, sino que se debe dar la posibilidad de aportar su experiencia y conocimientos 

Empoderar a las personas: el factor humano en la planta industrial del futuro

Tus activos son inteligentes y conectados, cuentas con un gran número de datos y cloud computing, pero ¿qué pasa con los operarios? ¿Cómo encajan en este valiente y nuevo mundo de la automatización industrial? ¿Y cómo empoderarlos para convertirla en un motor de ganancias para tu negocio?

Con los años, muchas de las estrategias e iniciativas de gestión se han basado en la idea de que el control automático reemplazaría cada vez más la participación humana, y que esta era la mejor manera de reducir los costes operativos y de maximizar los ingresos. Con el tiempo, sin embargo, no ha cuajado el escenario en el que las personas eran totalmente reemplazadas por la tecnología de automatización. ¿Por qué? Sobre todo, porque no se tenían en cuenta los atributos únicos que los seres humanos aportan y la tecnología no. Desde nuestra capacidad intelectual y de adaptación a nuestra flexibilidad para hacer frente a lo desconocido. Resulta que, en lugar de dejar de lado la fuerza laboral, una buena estrategia de control no sólo debe incluir la mano de obra, sino que se debe dar la posibilidad de aportar su experiencia y conocimientos para que puedan participar más estrechamente y se corresponsabilicen en mejorar el rendimiento.

La mejor apuesta es el Control Inteligente (Smart Control), el control en tiempo real que tiene en cuenta las variables críticas del negocio, como la seguridad en tiempo real (incluida la sostenibilidad medioambiental), la fiabilidad en tiempo real y, especialmente, la rentabilidad operativa. En todo caso, no se elimina al trabajador de la ecuación. En su lugar, se le da a la plantilla nuevas oportunidades para participar directamente puesto que, en muchos casos, el sistema no será capaz de controlar estas variables. Aquí es donde entra en juego la mano de obra.

En lugar de eliminar el factor humano, los productos conectados de hoy, como los sistemas de edge control, aplicaciones y analíticas, lo sitúan en el corazón de la operación. La gente todavía necesita tomar importantes decisiones de negocios, y estas decisiones tienen un impacto directo y, a veces, crítico. Sin embargo, lo que las empresas tienen que hacer para aprovechar al máximo su fuerza de trabajo es proporcionarles los sistemas de apoyo más eficaces, herramientas fáciles de usar, información comprensible y manejable, para que el personal pueda tomar decisiones empresariales y operativas mejores y más eficaces. Tiene sentido, ¿verdad?

El conocimiento es poder

Cosas como el análisis predictivo y los pronósticos, por ejemplo, pueden ayudar a los operadores a identificar un problema en un equipo. Utilizando estas herramientas y los datos que proporcionan, un ingeniero de mantenimiento puede tomar una decisión en tiempo real. Algunos pronósticos podrían revelar que una pieza va a fallar en pocas semanas. La tecnología actual les da poder para tomar mejores decisiones basadas en ese conocimiento. Si saben, por ejemplo, que tienen que cumplir con algunos pedidos realmente importantes en las próximas semanas, pueden tomar medidas en tiempo real para mantener el activo funcionando un poco más de tiempo. Pueden administrar esos pedidos primero, y programar algo de mantenimiento posteriormente. Este es un excelente ejemplo de cómo la mano de obra capacitada puede tener un impacto positivo en la rentabilidad de una operación.

Con Smart Control y con operarios empoderados, las empresas finalmente tienen la capacidad de optimizar los activos en toda la empresa, lo que les da control en tiempo real sobre todas sus variables. Eso significa que pueden hacer negocios en términos mejores y más rentables, en lugar de estar encerrados en horarios rígidos, iguales para todos. Este es el valor añadido de la Profit Engine.

A medida que avanzamos hacia la planta industrial del futuro, su fuerza laboral estará cada vez más capacitada para aprovechar el IIoT (Internet Industrial de las Cosas) y para controlar más y más aspectos de la empresa, incluyendo la ciberseguridad, el riesgo ambiental, la fiabilidad y la rentabilidad. Capacitar a sus operarios para que conviertan los procesos industriales en rentabilidad operacional es ya una realidad que suena como una bella canción.

Oscar Garrido, Industry Business Development Manager
 - Industry Business 
Schneider Electric