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Mediciones fiables: depuradora de Waiblingen-Hegnach

la depuradora de Waiblingen-Hegnach ha optado por la tecnología de medición radar de vEga para modernizar una balsa de contención.  tres sensores radar supervisan de forma fiable las balsas situadas a 5 km de la depuradora.

Mediciones fiables: depuradora de Waiblingen-Hegnach

Los trabajadores de la depuradora de Waiblingen-Hegnach no podrán quejarse por no estar cerca de la naturaleza. A pesar de todo, no se llevan muy bien con las telarañas. Las arañas tejen sus telarañas bajo los sensores, lo que antes provocaba continuos errores en la medición de nivel por ultrasonidos. Sin embargo, no solo los animales pueden afectar negativamente la medición por ultrasonidos, sino también la espuma o la radiación solar. Y, precisamente, los habitantes de Waiblingen tienen espuma más que suficiente.

El encauzamiento de las aguas residuales de un fabricante de champú ya ha llevado a confusión a más de una medición por ultrasonidos debido a la gran cantidad de espuma producida. Al renovar la instrumentación de la balsa de contención, el director Frank Sura sabía perfectamente lo que quería. «En el sector de las aguas residuales utilizamos principalmente métodos de medición sin contacto. Anteriormente, a menudo se utilizaba la tecnología de ultrasonidos debido a la grasa, la basura y la sedimentación, a pesar de las dificultades ya conocidas».

Para el proceso de modernización de la balsa, se han instalado sensores radar VEGAPULS WL 61 de VEGA en tres puntos de medición distintos. Desde mayo de 2011 los instrumentos de medición de VEGA han entregado valores de medición fiables y estables. «No se trata de una aplicación compleja, pero sí es necesario que funcione de forma fiable», comenta el pragmático señor Sura. «Aparte de su fiabilidad, nos sorprendió que el precio de los instrumentos de medición radar no se diferenciara mucho del de los ultrasonidos». Todos los elementos de la planta están conectados a un sistema de control, de modo que el equipo de la depuradora puede acceder a ellos en cualquier momento. Este aspecto es muy importante, ya que estas depuradoras de tamaño medio disponen de poco personal, y aún así deben supervisarse varias zonas. Un sistema de control a distancia proporciona seguridad, tanto en el caso de averías como de alarmas de contaminación.

Bajo vigilancia en todo momento

La balsa de contención, una de las 13 existentes, se encuentra a 5 km de la depuradora y directamente en la orilla del río Rems. Los datos se transmiten cada media hora a la sala de control El tercer instrumento se encuentra oculto a cierta distancia, en medio de un prado. Allí es donde una válvula de vórtice regula el caudal de descarga al conducto de aguas residuales. Normalmente, la mayoría del caudal de agua pasa la balsa de largo. Pero, en el caso de fuertes lluvias, el caudal de aguas residuales crece considerablemente, haciendo que las balsas de contención entren en acción, regulando el nivel de agua residual y descargándolo a la depuradora. El contenido de la balsa almacenado durante las lluvias vuelve a enviarse a la depuradora cuando deja de llover. Para ello, la válvula de vórtice debe funcionar correctamente.

«Pocas personas se hacen una idea de lo que pueden llegar a contener las aguas residuales. Ya nos hemos encontrado cantos rodados, maderas escuadradas o linternas. Una rama grande podría bloquear fácilmente la válvula de vórtice», dice el director.

En el pasado, un miembro del equipo siempre tenía que ir a revisar si se trataba realmente de una obturación o si alguna trabajadora araña había vuelto a tejer su red bajo el transductor de sonido. Ahora este trabajo es llevado a cabo por el instrumento de medición de nivel radar.

En un futuro, aún nos quedan varias reformas para modernizar la planta, entre ellas, otras balsas de contención en la cuenca hidrográfica de la depuradora. «Y otra vez volveremos a confiar en la tecnología de medición radar», concluye Sura.

La depuradora de Waiblingen-Hegnach fue construida hace 30 años para 25 000 habitantes. Unos canales de 80 km de longitud transportan las aguas residuales y las de lluvia de las poblaciones vecinas hasta la depuradora situada al sur del valle Remstal. La depuradora dispone de una eliminación biológica de fosfatos, una desnitrificadora y una planta de cogeneración propia como grupo electrógeno de emergencia, que suministra cerca del 50 % de la electricidad necesaria así como toda la demanda de calefacción. Algunas de las 13 balsas de contención de la depuradora pertenecen a las balsas del río Emscher, que se reconvirtieron a balsas de contención hace aproximadamente 30 años, durante las reformas de centralización de las depuradoras, con un coste mínimo. Cada vez se modernizan más y se equipan con más tecnología de medición moderna.

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