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Agritechnica 2017 - Agricultura digital

Agritechnica bajo el lema  'Green Future - Smart Technology'  muestra el futuro de la automatización y digitalización de la agricultura

Agritechnica 2017 - Agricultura digital

La maquinaria y el equipamiento agrícolas digitalmente asistidos ya están presentes en el mundo de los cultivos del campo, como demuestran los tractores autopropulsados, las tecnologías de aplicación con dosis variables para fertilizantes y medios fitosanitarios, así como el registro cartográfico de cosechas recolectadas con cosechadoras.

Los robots empleados en el ordeño, las bases de datos y los diversos dispositivos digitales auxiliares sirven a los ganaderos desde hace mucho tiempo como asistentes en la producción animal.

Con 2.803 expositores y 450.000 visitantes, incluidos más de 100.000 de fuera de Alemania, Agritechnica, que se ha celebrado del 12 al 18 de Noviembre en  Hannover se consolida como feria lider del sector

"Las innovaciones presentadas en Agritechnica bajo el tema principal 'Green Future - Smart Technology' ofrecen las mejores condiciones para la producción de energía, cuyo objetivo es aumentar aún más la eficiencia y al mismo tiempo conservar los recursos. La digitalización es un motor de innovación aquí".

La agricultura digital es sinónimo de unas redes informáticas externas e internas de sistemas que en el pasado se encontraban aislados dentro de la explotación. Al estar interconectados, la interacción entre maquinaria y procesos de producción supera el standard ISOBUS. Esto resulta en el desarrollo de unos sistemas de producción complejos, que son posibles gracias a las telecomunicaciones móviles y a los portales de Internet.

Los sistemas de este tipo son muy prometedores, ya que muestran un gran potencial para hacer progresar una amplia gama de optimizaciones en el sector agropecuario. Sin embargo, esto no significa que las opciones digitales permitan llevar todo a cabo de manera automatizada, tal y como sucede en una fábrica.

Mientras que en la producción industrial hay unas condiciones constantes en los edificios y en los talleres todos los días del año, el trabajo en las explotaciones agrícolas se realiza bajo cielo abierto y depende de las condiciones atmosféricas. Los cambios, las interacciones y las variables aleatorias son características intrínsecas del proceso de producción vegetal.

Por este motivo, los agricultores experimentados seguirán siendo indispensables en el futuro, tanto para intervenir y realizar correcciones como para decidir entre las diversas opciones que puede llegar a ofrecer un sistema digital. Actualmente, se ve a la agricultura de precisión como un conjunto de sistemas y equipamientos usados en una superficie o área concreta de trabajo dentro de la explotación. También está considerada como una especie de automatización general. Los sistemas empleados en áreas/superficies concretas no emplean dosificaciones uniformes, sino que adaptan las mismas a las condiciones cambiantes del terreno.

En el caso de la automatización, el ahorro substancial de insumos agrícolas, así como de energía de tiempo de trabajo, se logran gracias a sistemas de autoguía y controles para el cambio de ancho de trabajo. La agricultura inteligente ha logrado extender el alcance de la agricultura de precisión a través del uso de tecnología con sensores en tiempo real, incluyendo la fusión de datos como elemento de apoyo en la toma de decisiones.

Nos encontramos al comienzo de la evolución de una agricultura digital que utilizará nuevos componentes, como la comunicación máquina a máquina (Internet de las cosas), computación en la nube y técnicas del big data, para aprovechar el potencial actualmente existente destinado a optimizar los complejos sistemas de producción agropecuaria. Hoy en día, las aplicaciones para áreas específicas del terreno fracasan a menudo porque ya no es posible gestionar manualmente el volumen de información de los sistemas de agricultura de precisión.

Las dosificaciones de fertilizantes, por ejemplo, pueden modificarse según un único parámetro, si bien a menudo sería necesario tener en cuenta varios parámetros diferentes. Sin embargo, en un futuro, será posible colmar estos déficits cuando los sistemas basados en mapas entrelacen con los basados en sensores para así trabajar de forma automática en tiempo real.

Cuando esto suceda, será posible tener en cuenta parámetros incluso más relevantes (procedentes de la cartografía o de las mediciones). Esto permitirá a la tecnología de la agricultura de precisión destinada a superficies específicas alcanzar su pleno desarrollo. Esto mismo también es válido para toda la explotación agrícola, ya que el análisis sistémico integral puede mejorar la sostenibilidad de toda la producción. De esta manera, es posible preservar los recursos y se asegura un cumplimiento de las normas de protección medio ambiental, por ejemplo cuando los aspersores de fertilizantes o los pulverizadores para cultivos se apaguen automáticamente al acercarse a la distancia de seguridad mínima de vías de agua.

El análisis y la transparencia del sistema, en combinación con una cartografía electrónica del área de cultivo, permiten documentar la producción de forma continuada, lo que beneficia significativamente y de diversas maneras al productor agropecuario. Es posible emplear razonablemente métodos especiales del big data en aplicaciones destinadas a varias explotaciones. En Alemania, los datos regionales agrupados permiten analizar regionalmente información específica como, por ejemplo, la gestión de las cabañas de animales, el comportamiento de una variedad en concreto, el uso de ingredientes activos o en qué momento se realiza la aplicación.

Este análisis podría ayudar a cualquier gestor de explotación, puesto que no sólo se dispone directamente de la experiencia individual, sino que es posible acceder a toda la experiencia acumulada por diferentes colegas que se ven enfrentados a problemas similares. Los agricultores y ganaderos de una región podrían así publicar y emplear conjuntamente información recopilada en una misma plataforma y relacionada con ciertos cultivos. Otros proveedores de servicios podrían analizar detalladamente los datos, siempre con el permiso de los agricultores, y hacer recomendaciones sobre las medidas resultantes de optimización para una zona o área específica del terreno. Sin embargo, la digitalización de la agricultura no representa una nueva fase de mecanización. Esto significa que los costes, por ejemplo, dependen menos de la intensidad de uso de la maquinaria y que más bien están orientados a los procesos.

Como esta tecnología frecuentemente funciona con la maquinaría y dispositivos ya existentes, las explotaciones pequeñas y de mediano tamaño deberían poder permitirse esta tecnología. El efecto resultante es que se conservan las estructuras vinculadas al tamaño de la explotación. De manera general, la agricultura digital puede beneficiar también a la agricultura ecológica al posibilitar unos mejores resultados de producción gracias a los datos de desarrollo de la cabaña y a los de las condiciones del terreno. Es posible concebir una combinación más profunda entre agricultura ecológica y robótica puesto que la maquinaria autónoma abre nuevas posibilidades, además de ofrecer una mayor eficacia de recursos y biodiversidad.

Pueden descompactar el suelo según se necesite mediante el uso de sensores, plantar la semilla con cuidado y de forma uniforme, cuidar de los cultivos durante los periodos de vegetación y eliminar vegetación que repercuta en la calidad y en la cosecha. Asimismo, la tecnología para zonas o áreas específicas del terreno puede utilizarse adecuadamente para el tratamiento del suelo, la siembra y la aplicación de nutrientes. Los insumos de las explotaciones se verán reducidos a la mínima expresión, mientras que, al mismo tiempo, será posible alcanzar altas calidades y rendimientos de cosecha con alta sostenibilidad y conservación del medio ambiente.

 

La protección de datos deberá tener una alta prioridad cuando se empleen sistemas digitales de interconexión en el ámbito agrícola. Los datos comerciales y agropecuarios específicos de un terreno sólo deberán utilizarse con el permiso expreso del agricultor, ya que los datos agrícolas se han convertido en la actualidad en bienes comerciales con un alto valor económico. Si se usan modelos comerciales, el agricultor deberá poder beneficiarse económicamente en su calidad de propietario de los datos. Las transacciones y operaciones comerciales tendrán que quedar documentadas de forma transparente. Actualmente, los responsables políticos muestran una creciente sensibilidad respecto a la normativa de protección de datos.

En el futuro, la seguridad de la producción alimentaria dependerá más fuertemente de unos sistemas interconectados digitalmente. En este contexto, los ciberataques y los ataques de hackers representan un peligro. El hecho de que la Oficina Federal para la Seguridad de la Información en Alemania haya incluido a la agricultura entre las denominadas “infraestructuras críticas” da fe de esta circunstancia